Hay un pedazo de ti que arranqué sin remordimiento, me robe tu historia, me robe tus dolores y tu felicidades, pudo haber sido sutil; como desencadenar la pieza de un puzzle pero fui más crudo, lo desgarre y me lleve un fragmento que no es reemplazable, ya no se acopla aunque quisiera devolverlo, en un acto de piedad lo conservaré cuidadosamente, en un lugar donde solo será admirado y acariciado con sutileza, cual un recuerdo que se mantiene denso pero al tocarlo se difumina y se dispersa como neblina.
Replies (0)
Conversation
No replies yet
Replies will appear here as people join the conversation.
Replies (0)
Conversation
No replies yet
Replies will appear here as people join the conversation.